viernes, 05 de junio de 2026 00:05h.

Entre el hundimiento y el letargo: la vida de Sánchez

ENS-Política

La pertinaz dinámica de Pedro Sánchez está clara:  reiniciar, resetear la legislatura, y al tiempo abocar a una parte de España a la más oscura melancolía, la de los esfuerzos inútiles,  como si la política fuera un juego de niños malos en el que el desbarajuste se sustancia con un pedir perdón y un “no volverá a ocurrir”, que diría el Emérito. 

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En Sánchez todo es ya un bucle, y la línea que separa su hundimiento del letargo generalizado es tan fina como la cuerda floja en la que camina. Todo es un bucle en un bunker de supervivencia y resistencia a prueba de mil bombas. En otras circunstancias, con otro tipo de fibra humana en la Moncloa, hace tiempo que estaríamos en otra cosa, pero con Sánchez eso no es posible, de ahí la salida fácil hacia el aburrimiento generalizado, el sopor y la apatía.  Es más, lo de Sánchez, como tal y con toda su peripecia incluida, ni siquiera se hubiera llegado a producir porque otros no hubiesen montado una aritmética parlamentaria culminada por los siete votos de un prófugo de la Justicia a cambio de una amnistía inverosímil en cualquier Estado democrático, por más que la ratifique ahora el TC.

 Lo que más teme en este momento no es a un puñado de causas judiciales abiertas de incierto resultado. Además de las mencionadas, lo de Begoña Gómez, el hermano David Sánchez y el Fiscal General.  Tampoco el hecho de que sus dos Secretarios de Organización en el PSOE estén bajo la lupa del Supremo. Sabe que los tiempos del Alto Tribunal son lentos y esa lentitud corre en su favor. Lo que más teme son los demoledores informes de la UCO y él ha gastado la bala de pedir perdón, algo ya de por sí inédito en una democracia adulta donde uno asume responsabilidades, sin más,  y no se pone a llorar en un apenamiento fingido e impostado.

Emiliano García-Page sostuvo  la declaración más arriesgada de todas las que ha hecho sobre Sánchez y su entorno: lo que más teme aún no se conoce. Es decir, está por salir. Da la impresión de que el presidente del Gobierno es un personaje acorralado por miserias inconfesables de las que solamente conocemos una punta que asoma. Al final esas miserias se concretan en informes de la Guardia Civil. La UCO es la auténtica bestia negra de Sánchez y sus cosas.

Javier-López

@Nuevosurco

Imagen de Dani Rosell